sorpresa

Fotopene. Ese extraño fenómeno.

Siempre piensas que a ti no te va a pasar, que esas cosas le pasan a otros. Como la lotería, o las herencias inesperadas. Tienes paz en tu vida, todo transcurre con normalidad.

Has tomado las medidas oportunas: no usas aplicaciones de contactos y tu Facebook está cerrado con un candado de 7 llaves, lo mismo que tu perfil de Instagram. Estás a salvo.

Pero un día, sin venir a cuento recibes una solicitud de mensaje. Lo abres, por curiosidad y es un señor que amablemente te dice: «Ola wapa, que tal?».

Rápidamente, revisas el perfil del señor y descubres que no te interesa entablar una conversación con él, así que das la callada por respuesta. Pero al día siguiente, te llega una solicitud de amistad del mismo señor.

Y así día tras día, durante 4 o 5 jornadas, ignorando al buen señor y pensando que no merece la pena ni bloquearlo, porque el pobre tampoco se ha metido contigo.

Tras unos días la cosa se calma, hasta que de repente vuelve a la carga y tú, haces la misma operación de siempre. Abres el mensaje, simplemente para quitar la notificación y de repente, ¡BOOM! Te acaba de explotar en la cara.

Te tocas, a ver si está todo en su sitio o te ha sacado un ojo, enfocas la mirada y ahí está:

Un fotopene como una olla.

Incrédula, te metes en el chat de tus señoras amigas para contarlo y empezáis a analizar las diversas razones.

Evidentemente, no llegáis a ninguna conclusión. ¿Qué necesidad? ¿En qué cabeza cabe que si no te he contestado durante 5 días seguidos la visión de tu espada laser va a hacerme cambiar de opinión? ¿Esperas que vaya corriendo a buscarte? ¿Que caiga irremediablemente enamorada ante tamaña visión? ¿Que exclame ¡dámelo todo papi!?

No lo entiendes, no lo entendéis.

Y seguidamente, te cabreas.

El señor en cuestión al que ya sí, por fin, has bloqueado, ha demostrado tener la empatía de una ameba.

Él no sabía si ibas a abrir el mensaje en el trabajo, ni si te iban a coger el móvil tus hijos, ni si ibas a estar en casa de tus padres. Tampoco si estás casada, separada, divorciada, si eres monja, asexual, lesbiana o si estás en un entierro. No sabe nada de ti y tú no sabes nada de él. Y a pesar de todo, se ha hecho una foto del manubrio y te la ha enviado. ¡Con dos cojones, sí señor!

Afortunadamente, la mayoría de los hombres no hace esas cosas. Cuando se lo cuentas a tus amigos alucinan de la misma manera. Incluso los expertos en ligues por redes sociales te dicen que esa es la mejor manera de espantar a una mujer.

Supongo que estos fenómenos extraños surgen por la crisis del ligue en vivo y en directo en la que nos encontramos, pero ese tema, da para otro post.

O para muchos.

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11 pensamientos en “Fotopene. Ese extraño fenómeno.

    1. Genial, me he reído mucho jajaja…
      Seguiré leyendo tus post, me gusta tu estilo… Supongo que conocerás «Claves de Sol».
      Siempre le digo a mis amigas que algún día me encantaría dar el paso de escribir y este es el estilo que me gusta. Y ellas me dicen que con las cosas que me pasan que sería mejor escribirlas, que no son para menos 😂😂😂😂
      Ánimos y sigue así. Un abrazo.

      1. Hola Mila. Escribo desde siempre pero lo tenia abandonado.. Tras una época rara, quería volver a hacerlo. Un día, me apunté a un taller de Sol y ella me dio el empujón que me faltaba. Te lo recomiendo si te gusta escribir. No te arrepentirás.. A por ello!!!

  1. Pues no os creais que es un caso aislado,por desgracia abunda esta especie de «ser»deben creer que la suya es superpoderosa y nos va a hechizar,eso demuestra donde tienen el cerebro…

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